Responsabilidad Social Corporativa
Las empresas existen para generar beneficios – de esto no hay ninguna duda. Sin embargo, el beneficio no debería ser su único objetivo. Cada empresa es una unidad social que funciona en un entorno y como tal debe tener en cuenta el impacto social y ambiental que genera en éste. Además, si quiere tener éxito, en su estrategia de funcionamiento debe tomar en cuenta los intereses no solo de los accionistas sino de otros grupos de interés tales como empleados, clientes, proveedores, distribuidores, sociedad, etc. Si lo hace, asume la Responsabilidad Social Corporativa (RSC).
El término Responsabilidad Social se comienza a utilizar por primera vez en 1953 cuando Howard Rothmann Bowen lo utiliza en su obra Responsabilidad Social del Empresario (Social Responsibilities of the Businessman), en la que señala que las empresas deben devolver a la sociedad parte del beneficio que han obtenido de ella.
SABÍAS QUE…
Howard Bowen fue profesor de la Universidad de Illinois y su libro se publicó dentro de la colección Ética Cristiana y Vida Económica, en el momento en que la Corte Suprema de Nueva Jersey declaraba que las donaciones corporativas no violaban los intereses de los accionistas.
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No hay una única definición de la RSC (en inglés Corporate Social Responsibility – CSR). La Organización Mundial de Trabajo la define como el conjunto de acciones que toman en consideración las empresas para que sus actividades tengan repercusiones positivas sobre la sociedad y medioambiente. Es una iniciativa de carácter voluntario y solo depende de la empresa. La norma ISO 26000:2012 establece que la RSC es la responsabilidad de una organización por los impactos de sus decisiones y actividades en la sociedad y en el medio ambiente, a través de una conducta transparente y ética que:
- Tome en consideración los intereses de sus partes interesadas.
- Cumpla con la legislación aplicable y sea coherente con la normativa internacional de comportamiento.
- Esté integrada en toda la organización y se lleve a la práctica en sus relaciones.
Carroll, A.B. (1991)1 indica cuatro niveles de la RSC vistos como una pirámide: responsabilidad económica, legal, ética, y filantrópica.
- La base de la pirámide constituye la responsabilidad económica. Las empresas se crean con el objetivo de proporcionar bienes y servicios demandados por los clientes a cambio de un precio justo que genere rentabilidad
- La responsabilidad legal. Las empresas que buscan obtener ganancias deben actuar dentro de la ley vigente y respetar las normas y reglas básicas de hacer negocio.
- La responsabilidad ética. Se refiere a la obligación de hacer lo correcto, justo y razonable, así como de evitar o minimizar el daño a los grupos de interés con los que se relaciona la empresa.
- La responsabilidad filantrópica. En el pico de su pirámide Carroll coloca la responsabilidad filantrópica que abarca acciones que promueven el bienestar social y mejoran la calidad de vida de las comunidades con las cuales se relaciona la empresa.
Según la Comisión Europea, la RSC conduce a la empresa al éxito a largo plazo gracias al diálogo con el entorno, la consideración de la protección del medio ambiente, la creación del capital humano y un comportamiento ético. Hay que subrayar que cada vez más la sociedad exige a las empresas que sean éticas, que realicen actividades que cumplan con la ley y normas sociales. La empresa que crea su misión teniendo en cuenta los valores y normas éticos despierta mayor confianza entre los empleados, clientes y potenciales inversores, ya que suele ser una empresa mejor gestionada. Al inversor le interesa invertir en un sitio que, de alguna manera, le está garantizando una buena gestión y un buen funcionamiento.
[1] Carroll, A.B. (1991). Business and Society: ethics and Stakeholders Management. Casebound: Cengage Learning.


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